lunes, 18 de octubre de 2010

PROBLEMAS


Interlocutor: ¿enfrentar los problemas es comenzar a resolverlos?
MT: creo que dentro de está pregunta está la respuesta. Veamos detenidamente y con cuidado,
Cuando hablas de "enfrentar" estás diciendo "resistir", y cuando eso sucede, es porque algo no te satisface o consideras que pone en peligro algo que te daba seguridad.
I: no llego a comprender, es que acaso ¿si quiero resolver un problema es que "resisto" a algo que me perturba?...pues claro, ¡por eso tengo un problema...!
MT: pero lo que yo me pregunto es si existe "ese problema"?. Porque si puedo hacer el sencillo ejercicio de abstraerme como centro, y mirar la situación como si fuera una escena de película...tal vez descubra que eso que se llama problema, esta cimentado en un intercambio de imágenes que me aportan seguridad psicológica. Allí reside todo el conflicto.
I: pero vayamos despacio, si me quedo sin trabajo yo entiendo que tengo un problema. Si estoy enfermo o le pasa algo a alguien que quiero, es más de los mismo. Ni hablar si veo que ya no conecto como antes con mi pareja, o algún amigo...podría seguir...
MT: escucha lo que dices, y ve un poco más allá. Porque lo que has hecho recién es hacer una descripción de tus propios miedos, que surgen cuando sientes el peligro de la inseguridad.
El problema surge cuando quiero modificar lo que pasa o lo que es.
El problema toma entidad en la medida que comparo lo que pasa y quiero revertir hacia algo más satisfactorio para mi, para proyectarme en ello.
Cuando un hecho modifica mi rutina, esa área en donde el Yo se siente en calma, aparece el impulso de resistir, sea huyendo o enfrentándolo.

Ahora bien, si puedo detener mi proyección hacia esa situación, a la que el Yo llama"problema". Si tengo la lucidez y capacidad de comprender lo que pasa, evitando el impulso de modificarlo para mi provecho o beneficio.
Toda la relación que existe entre uno y lo que esta sucediendo, cambia radicalmente su punto de encaje.
La energía que se perdía en mi batalla por resolver el "problema", vuelve a uno espontáneamente. Recupero la capacidad y la lucidez perdida en mi laberinto mental, entonces la acción que me vincula hacia esa situación, es totalmente renovada, limpia, sin grietas.
Y aquello a lo que consideraba negativo y doloroso, ahora descubro que es una nueva oportunidad para ser y estar mejor conmigo y todas mis circunstancias.


1 comentario:

  1. Ay Marcelo, que fino estas, me ha encantado este post, no dejes de escribir, te lanzo algo: ¿Por qué nos cuesta tanto vivir en el cuerpo?
    Soy Chituca, por si acaso no sale...

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